Calor sofocante. El sonido de la vieja radio se oye bien, apesar de las distorciones se oye un piano y varios violines claramente; escucho la voz de mi madre sobre mi cabeza mientras cruzamos un enorme puente de metal oxidado entrando a un tipo desierto en un lugar no muy lejos de aquí.
Su voz me hablaba de gigantes de metal, pararayos con vida y alambres electricos como celdas para esos gigantes; sòlo eran postes de luz enormes que me parecían monstruos, me daban miedo pero ella se las ingeniaba para hacerlos cuento y que yo pudiera dormir tranquila.
Podría resumir mi vida a ese recuerdo, somnolencia, tristeza y curiosidad, la canción en un piano y violines, y mi madre contando historias fantásticas solo para mi.
Me gusta pensar que hay alguien por ahí en este planeta dispuesto a contarme historias de gigantes o de cualquier cosa solo para que pueda dormir...
Hace días que no puedo dormir...
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment